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Homo Onubensis

El Cuestionario

El Cuestionario

Os invito a que participéis en este pequeño y sencillo cuestionario.

Como Cruz de Guía, empiezo:

 

Un momento de la Cuaresma: El primer Viernes de Marzo. Me encanta asistir en una relajada tarde a los besamanos pertinentes.

Una Cofradía: Santa Marta de Sevilla.

Un paso de Cristo: El de la Cofradía de la Carretería de Sevilla

Un paso de Palio: El Palio.... Macarena.

Un hábito: Nada representa mejor la Semana Santa que el ruan y el esparto.

Un Cristo: Buena Muerte de Los Estudiantes de Sevilla.

Una Virgen: Repito. Macarena.

Una Marcha de Cristo: Alma de Dios

Una Marcha de Palio: Depende del momento obviamente. Pero nada como Campanilleros, Estrella Sublime y Coronación de la Macarena

Un rinconcito: El palio de la Virgen de Los Ángeles en la calle La Fuente.

Un Día de la Semana Santa: Domingo de Ramos

Un ratito: Ese que el sol entra por la canastilla cuando vas saliendo de la Iglesia debajo de un paso de Misterio. Único.

El pasado: Corto

El presente: Inestable

El futuro: Muy a corto plazo, vestido nuevamente de nazareno

 

Natividad López

Un momento de la Cuaresma: las 15.00 del último día laboral.

Una Cofradía: Pontificia, Patriarcal e Ilustrísima Hermandad y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y María Santísima de la Angustia (Ole!)

Un paso de Cristo: el del Gran Poder de Sevilla

Un paso de Palio: El de la Virgen de la Angustia

Un hábito: siempre negro

Un Cristo: mi “Cristo de Almonaster”

Una Virgen: siempre Ella, Rocina

Una Marcha de Cristo: ¿? (peeeeerdooona a tu pueeeeeblo...)

Una Marcha de Palio: No sé cómo se llama pero la de la banda sonora de Alatriste. (Ni si quiera sé si es de palio)

Un rinconcito: cualquiera en el que “hablamos” sobre “Ética y Estética de la SS”

Un Día de la Semana Santa: El primero. Siempre es el día más alegre de cualquier periodo festivo

Un ratito: gastronómico

El pasado: ciencia ficción

El presente: TODO

El futuro: Ilusión

 

José Andrés Rodríguez

Un momento de la Cuaresma: La lluvia de pétalos frente a mi terraza, a la Hdad. de la Fe.

Una Cofradía: La Fe

Un paso de Cristo: Si es por talla, el de la borriquita lo conozco muy bien.

Un paso de Palio: El amor????, no sé, es bonito, no????

Un hábito: El de los lamas, es muy vistoso y alegre. Los de los penitentes no me gustan ninguno, una vez estaba con un amigo (Christofer Obafemi), y cuando doblemos una esquina y vio unos penitentes salió corriendo, acojonado, porque creía que era el KKK, fue por los ochenta, y me hizo pensar que realmente dan miedo, no me gustan.

Un Cristo: ---------------

Una Virgen: ---------------

Una Marcha de Cristo: Me gusta oír a la banda de la cena, (es muy musical), el estilo de la de los plumeros no me gusta nada, me parece muy estridente. Pero marcha???? no sé ninguna.

Una Marcha de Palio: Rocío (quizás porque me recuerda a mi madre)

Un rinconcito: Cualquier terracita de un bar, tranquilita, sin pasos por los alrededores

Un Día de la Semana Santa: El sábado, que ya se ha acabado todo el bullicio, que en pequeñas dosis no está mal, pero una semana......

Un ratito: Jajajajajajaja, mejor me lo quedo para mí.

El pasado: Una mala tarde la tiene cualquiera. Aparte de la broma, hice muy buenos amigos en la Hdad. de la borriquita, que aún conservo.

El presente: No sé ni el padrenuestro, no sé porque versión va actualmente, así que figúrate.

El futuro: Ahhhh?????

 

Manuel J. Rodríguez

Un momento de la Cuaresma: (Lírico) ... aquel en el que, de un día para otro, sin darte cuenta te sacude la fragancia de un naranjo en flor.

(Místico) ... cuando te tiznan de ceniza la frente y te recuerdan "polvo eres..."

(Emotivo) ... sin duda cuando en ésta he visto a mi hija diciendo tente y desfilando a paso de tambor al oler incienso... (Como Martínez Ares en Calle de la Mar, "digo yo que lo llevamos en la sangre...")

Una Cofradía: (Lírico) El Calvario por las calles de Sevilla.

(Místico) La Sacramental de la Minerva de Roma...

(Emotivo) ... como dice mi niña: la "tanta kuntg"  o algo así.

Un paso de Cristo: Cristo del Amor de Sevilla, entre otros.

Un paso de Palio: Sin duda, Amargura de Sevilla.

Un hábito: El de la Hermandad del Sol de Sevilla.

Un Cristo: El Cristo del Perdón de Navas del Rey (Segovia), de Salvador Carmona.

Una Virgen: La Virgen de los Dolores de Santa Cruz de Sevilla, de Antonio Eslava.

Una Marcha de Cristo: Prefiero el silencio...  si no, La Clámide Púrpura.

Una Marcha de Palio: Soleá dame la mano.

Un rinconcito: La virgen de los Ángeles de recogida en calle La Fuente.

Un Día de la Semana Santa: Domingo de Ramos.

Un ratito: No sé qué contestar...

El pasado: Los minutos de soledad delante del Santísimo, justo después de concluir la primera salida con paso desde la Merced, con la Santa Cruz. El Señor sabe por qué.

El presente: Como Nuestra Señora de la O, léase, en expectación.

El futuro: Cada vez me veo más lejos...  

 

 

Pilar Morán

Un momento de la Cuaresma: La función de mi hermandad

Una Cofradía: Gran Poder de Sevilla

Un paso de Cristo: Pasión de Sevilla

Un paso de Palio: Amargura de Sevilla

Un hábito: Santa Cruz de Huelva

Un Cristo: Pasión de Sevilla y Providencia de Huelva

Una Virgen: Madre de Gracia

Una Marcha de Cristo: Silencio blanco

Una Marcha de Palio: Madrugá

Un rinconcito: La Plaza Niña

Un Día de la Semana Santa: Ahora el Domingo de Resurrección, porque se acaba de una vez...  Pero digamos el Domingo de Ramos.

Un ratito: A pesar del año pasado, la meditación y oración preparatoria de la Estación de Penitencia de la Santa Cruz.

El pasado: Absoluta felicidad

El presente: Absoluta decepción

El futuro: Expectativa...

 

Rocío Caro Flichi

Un momento de la Cuaresma: El domingo de Pasión

Una Cofradía: Huelva…Santa Cruz, Sevilla…La Sagrada Mortaja

Un paso de Cristo: Huelva…Señor de la Borriquita, Sevilla…La Quinta Angustia

Un paso de Palio: Huelva…María Santísima de la Victoria, Sevilla…María Santísima de la Concepción (Hdad. El Silencio)

Un hábito: Huelva…Santa Cruz, Sevilla…Macarena

Un Cristo: Huelva…Jesús en su entrada triunfal (Hdad La Borriquita) y el Señor de la Providencia (Santa Cruz), Sevilla…Cristo de la Sagrada Cena, La Bofetá o San Gonzalo

Una Virgen: Virgen de los Ángeles de Huelva “La gracia huelvana” y María Santísima del Dulce Nombre “La gracia sevillana”

Una Marcha de Cristo: Alma de Dios en Agrupación y La Pasión en cornetas y tambores

Una Marcha de Palio: Elaboraré una relación: La Madrugá, Amargura, Soleá dame la mano, Rocío, Estrella Sublime, Campanilleros, La Esperanza de Triana, Margot, María Santísima del Dulce nombre, Cristo del Buen Fin…Soy amante de Farfán y Lerate.

Un rinconcito: coincido con muchos…calle La fuente Domingo de Ramos

Un Día de la Semana Santa: desde las 21 de la tarde del Sábado de Pasión hasta las 22 de la noche del Domingo de Ramos (un día y un poquito mas)

Un ratito: Tres Caídas por las hermanitas de la cruz en Huelva

El pasado: Varios recuerdos de niñez:

-Domingo de Ramos: Una replica en pequeñito de la Revolución               Francesa en casa de mis abuelos.

-Lunes Santo: jugar en el patio de mis abuelos esperando que el cautivo pase por San Pedro para irnos al palco.

-Martes Santo: torrijas antes de que mi padre me llevara a ver la Lanzada.

-Miércoles Santo: Salida en El Polvorín y recogida con “A ti Manué” en San Francisco.

-Jueves Santo: Ilusión porque salía una hermandad de tres pasos…muy fuerte lo sé, y también porque veíamos salir una a las 12 de la noche.

-Viernes Santo: nunca quería que llegara…pero me encantaban las hermandades de ese día porque eran de San Pedro y las podía ver desde mi casa, curiosamente otra hermandad de ese día que no era de San Pedro con el tiempo adquiriría más importancia por motivos del corazón…

El presente: Un grandísimo desconcierto al no entender porque no podemos estar todos unidos  y demostrar que la semana santa es algo más que un arte barroco

El futuro: Ganas de que el pasado sea algo más que recuerdos de niñez…

 

A la Gloria Sevillanos...

Rescato un fantástico video de Youtube donde se inserta un portentoso fragmento del inolvidable pregón de la Semana Santa de Sevilla pronunciado por Carlos Herrera en el año 2001.

Disfrútenlo.

Las Preguntas

Las Preguntas

A día de hoy desconozco si está llamando a las puertas de mi alma para quedarse, si es un romance furtivo de primavera, o si es que realmente jamás se fue de mis adentros y vuelve a despertar de su letargo.

No lo sé.

De lo que sí estoy en condiciones de afirmar es que estas letras van acompañadas, además de los sones de la grandiosa marcha Virgen de la Palma, de un cosquilleo sensorial que me anuncia la inexorable e inminente llegada de una nueva Semana Santa.

Insisto. No sé si ha venido para quedarse o es una infidelidad a mi autoimpuesta apatía cofrade.

En mi casa no cuelga ningún anhelante hábito, no hay costal a medio lavar, no hay papeleta de sitio doblada en mi cajón, no hay corbata negra para el Jueves Santo. No. No las hay. Las cosas que llenan el cajón de mi esperada Semana Santa están en mis sensaciones, en ese nerviosismo inquieto igual que el chiquillo que sabe que va a vestir su túnica por vez primera.

Este año, después de mucho tiempo, mi corazón está de Semana Santa.

No me sorprendí perdiéndome en cautivos besamanos el primer Viernes de Marzo. No me resisto a recortar del ABC o del Diario de Sevilla algún que otro artículo de actualidad cofrade. No me engaño si me obligo a navegar a diario por huelvacofrade o artesacro, buscando las novedades de cada día. No me encuentro desubicado asistiendo al IV Curso Cofrade de la UHU, asistiendo a geniales ponencias sobre los orígenes de la Semana Santa en las Ordenes Mendicantes del Medievo. No me extraño si las estanterías de mi casa vuelven a llenarse de fascículos coleccionables y DVD´s del Correo de Andalucía o del Odiel. No me engaño al intentar ocultar esa respiración más profunda al pasar junto a un naranjo, buscando el chispazo fresco de esa nevada flor hecha Semana Santa. No. Nada me resulta extraño, todo se me hace… ¿necesario?.

Busco en mi portátil Estrella Sublime, una de esas marchas eternas, sublimes… muy del gusto de un rancio y cursi como yo. De un anhelante y reinventado cofrade que ya espera el momento de su único e irrepetible “Angeleteo” en calle La Fuente.

Ciudadano Cortés

Ciudadano Cortés

Un alcalde, un político pijo y un gitano se reúnen en Madrid para hablar de Justicia… No. No es el comienzo de ningún chiste de Chiquito de la Calzada, no. Muy a mi pesar no es un chiste, es una realidad tan grande como el corazón de Juan José Cortés, un “padre coraje” que está siendo utilizado como una autentica marioneta por comediantes de la política, con el único cometido de sacar tajada en forma de voto. Da asco, la verdad que da asco.  

Tras la nefasta desaparición y muerte de Mari Luz, Juan José Cortés aparece en pantalla como un luchador en busca de justicia, un símbolo de solidaridad. La vida de este pastor comienza a ser tratada por los medios de comunicación y pasa a ser un icono mediático y social, efecto que es considerado por los partidos políticos como una inversión en votantes. La jugada es perfecta. Se une el dolor de una familia, la personalidad inquebrantable de un padre, un pueblo que le acompaña en el sufrimiento… votos, al fin y al cabo, votos.

En este juego de tahúres que es la política, el PSOE de Huelva vuelve a hacerse el tonto y da por perdido a un miembro de su partido (Juan José Cortés era militante socialista hasta hace unos días) que seguramente les ayudaría a dar ese golpe de timón en el Ayuntamiento capitalino. Una vez más el PSOE insistirá en vivir en una oposición en la que vive más cómodo que teniendo el poder, una vez más el PSOE luchará por ser segundo. Una vez más se lavará las manos de una alcaldía, que dicho sea de paso, empieza a tener un agujero más que preocupante.

Siempre lo he dicho y volveré a insistir en ello. Huelva es cateta, de pueblo. La realidad de “Bienvenido Mr. Marshall” en pleno siglo XXI. Banderitas, pitos, flautas… y un alcalde de pueblo. Eso es lo que gana aquí, eso es lo que gusta aquí. El intentar ganar las elecciones con políticos de una formación cultural incuestionable como José Juan Díaz Trillo o Manuela Parralo es utópico e irreal. Insisto, aquí sólo gusta un alcalde que baile sevillanas en las Asociaciones de Vecinos.

Y vuelve a caer en el error. El PSOE de nuevo se equivoca dejando escapar a Cortés. El PP ha confirmado hoy que “no irá en las listas por Huelva”. Veremos.

El PP de Huelva da asco, pero es que el PSOE es vomitivo. No sé a qué están esperando a buscar una “figura” al estilo de Huelva, al estilo colombinero de Mi Huelva tiene una Ría. Con el Ciudadano Cortés han perdido una oportunidad de enganchar a Huelva, que pase el siguiente…

Homo Onubensis Dixit

El Abanico

El Abanico

Que la Semana Santa de Sevilla sea distinta, única e irrepetible es una certeza irrefutable por todos aquellos que más o menos tengan presente  lo que se cuece en los pucheros cofrades. A Dios gracias quedan atrás equivocados  y mal enfocados debates sobre la identidad y paralelismo, de la Semana Santa Sevillana y sus homónimas semanas satélites del bajo Guadalquivir. La contundencia y el peso histórico de la Semana Santa hispalense, arrolló los conatos de rebeldía territorial de cada semana santa andaluza. Sencillamente, pasó por encima de todas ellas cuando éstas buscaban su ratito de gloria televisivo. El fenómeno del recelo provinciano cofrade hacia Sevilla aparece a destiempo, a trasmano. Tarde. Aparece cuando la Semana Santa empieza a salir de las calles para colarse por las cajas tontas de nuestros hogares. Aparece cuando diarios como El Correo o El Diario de Sevilla inundan las estanterías andaluzas de por entonces cintas de VHS. Es ahí, y no antes, cuando nace este vocerío histérico de capillitas independentistas, que equivocan su discurso y sus modos en su lucha por la “autenticidad” de cada Semana Santa. En un intercambio de golpes la Semana Santa Sevillana saldrá victoriosa ante aquella que se ponga delante. Ninguna. Y digo bien, ninguna, está a la altura de exigencias y formalismos propios de “cada” semana santa en comparación con la sevillana.

Sería de necios enumerar las razones de esa abrumadora supremacía, pero no está mal recordar los ingredientes de este picadillo glorioso, que eleva a las mismas alturas a la semana más grande de la ciudad más grande de nuestra Andalucía. Pongamos un poquito de ciudad, ese escenario hecho a medida que enmarca a esos actores vestidos de ruan o terciopelo. El Duque, Placentines, Tetuán, Adriano, El Postigo… Añadamos una buena ración de arte, arte indiscutible en cuanto a calidad y cantidad. Démosle también un toque de historia, o de valor histórico que siendo lo mismo suena mejor. No hace falta recordar, aunque lo haga,  que desde 1356 la noche de Sevilla acoge el paso de silentes nazarenos. Por último, sazonemos todo ello con “eso” que se llama sevillanía. Ese condimento único que los hace diferentes. Se trata de ese toque místico que impregna todo lo relativo a lo cofrade, ese chispazo de arte pedante, esa consciencia de ser protagonista de la fiesta, ese copyright autentificado de generación en generación, esa manera de hacer las cosas porque así se han hecho siempre.

Semanas Santas hay muchas, distintas, diferentes, propias, interesantes, pero  es en este retal mitológico de la Atlántida que conforma el triángulo mágico Huelva-Sevilla-Cádiz (Rocío-Semana Santa-Carnaval), donde la Semana Santa toma y debe tomar esa forma y estilo tan del gusto hispalense.

Cuestionarse otras cosas es chocar contra un muro… o contra una bulla en Javier Lasso de la Vega.

Y para muestra, un morrión. Permítanme que del abanico de posibilidades emocionales y cofrades que nos ofrece cada primavera Sevilla, extraiga dos contrapuntos de la imaginaria ortodoxia sevillana. Entre una y otra imagen  hay un mundo de porqués cofrades, de respuestas para todo y para todos.

Abran sus sentidos y sus emociones y valoren ustedes mismos.

Homo Onubensis Tv - Hoy... Rugby (VIII)

Acerquémos hoy a este modesto "rincón del quince" un encuentro del prestigioso Torneo de las Seis Naciones de Rugby 2010.

 

JORNADA 3

INGLATERRA - IRLANDA

1º tiempo
http://www.megavideo.com/?d=JZGZ18MB
2º tiempo

http://www.megavideo.com/?d=YTDNBS6F

Qué lo disfrutéis. ¡A ver si esos Linces que disfrutan de los partidos a través de este blog dejan su pertinente saludo!

La Felicidad (según Paco Miranda)

La Felicidad (según Paco Miranda)

Recojo la reflexión inicial que hace el Inspector Paco Miranda en el primer episodio de la serie Los Hombres de Paco de esta nueva temporada. Me pareció genial... y cierta.

Un día vi un anuncio de un tipo que jugó al negro y salió rojo. Que lo había perdido todo, pero que era feliz porque tenía un coche, y me pareció una autentica mierda.

 

Ahora entiendo ese anuncio. Y sé que la felicidad está tejida con jirones de ilusión, y que la ilusión la fabrica uno mismo, con la fuerza que le queda después de haberlo perdido todo.

 

Y que no hay nadie como un niño para poner en pie ese sueño que es el más difícil del mundo.

Uno espera siempre lo mejor del porvenir. Cada navidad se brinda porque se tiene la esperanza de que, de alguna manera, todo empiece de nuevo. Este año, mi carta a Papa Noel tiene más sueños que nunca, porque por mucho que sea el peso del pasado, la única forma de sentirse vivo es tirar palante con uñas y dientes, en inventarse nuevos sueños.

 

Y así va a ser.

 

 El mundo va a tener que ponerse mucho más hijoputa si quiere verme claudicar…

Un Mundo Sin Fin (Ken Follett)

Un Mundo Sin Fin (Ken Follett)

La verdad es que se hace raro desprenderse de algo que ha compartido contigo tantas y tantas noches de los últimos meses. Finalmente acabé esta vida hecha libro en las manos del genial Ken Follett, un escritor de historias, un creador de vidas.

Esta segunda parte de Los Pilares de la Tierra no es más que la prolongación de la historia de la ciudad de Kingsbridge. Atrás quedan ya las historias de Lady Aliena y Jack Builder. Ahora, pasados los años, son otros los personajes que pululan por esta ciudad catedralicia, son otros los líderes que rigen los destinos, otros los monjes que cercenan las mentalidades obedientes de los campesinos y nobles. Otras y nuevas historias, pero en un mismo lugar, el bucle de Un Mundo sin Fin donde nada queda salvo el recuerdo de las grandes historias.

En esta segunda entrega cuatro son los personajes que marcan las pautas de la obra y llevan el peso de la trama argumental. De un lado los hermanos Merthin y Ralph, descendientes del mismísimo Jack Builder, otrora líder carismático de la ciudad; Caris, la jovial y única mujer; y   Gwenda, sufridora, paupérrima y  enamorada. Los cuatro personajes interactúan en la realidad de una ciudad marcada por los destinos de un Monasterio Benedictino y de la dura represión de una nobleza desinteresada por unos serviles ciudadanos. Los cuatro van creciendo a lo largo de la obra, tanto física como intelectualmente de un modo natural y magistralmente interpretado por el autor.

Gwenda. La más pobre de los cuatro. Su origen está una familia sin tierras ni trabajo que se dedica al menudeo y al robo. Incluso en su juventud Gwenda es vendida por su padre a unos campesinos a cambio de una vaca. Crece enamorada a la sombra de Wulfric, un joven y apuesto campesino con el que logra casarse y llevar una dura vida llena de rencores, odio y dificultades.

Ralph. Personaje detestable por su carácter violento, despiadado y carente de escrúpulo. Hermano de Merthin y opuesto radicalmente a él. Luchó en la Campaña Francesa de la que vuelve para ser nombrado Conde donde campea sus voluntades con más tiranía que nobleza.

Caris. La mujer perfecta. Guapa, inteligente, culta. Lo tiene todo, hasta un amor puro y alocado por Merthin. Ingresa en el convento a causa de una mala jugada de los priores del Monasterio que la acusan de herejía, pero en lugar de desgraciarse y compadecerse, crece en su papel de monja hasta llegar a liderar el convento y llevar las riendas de la ciudad, después de combatir la peste en la ciudad con inteligencia y sentido común en contraposición a los remedios ineficaces marcados por los monjes.

Merthin. El líder. El personaje. Desde su juventud su obsesión es construir y hacer grandes cosas por la ciudad. Enamorado no correspondido (por las vicisitudes de la vida) de Caris. Es un autentico líder espiritual. El personaje crece a lo largo de la obra, madurando en sus decisiones y en sus respuestas. Es el contrapunto a su hermano Ralph, al que Dios dotó de fuerza física pero nula moralidad.

La historia de estos cuatro personajes se va acercando y distanciando a lo largo de la obra, donde aparecen muchísimos personajes como el Prior Godwyn, malvado líder monástico, Phlilemón, número dos del priorato y hermano de Gwenda; Philippa, noble de una belleza sin igual… miles de personajes pasean por estas casi 1.200 hojas que hacen llenarte de historia y de personales de unas cualidades reales que hacen que afloren sentimientos hacia ellos a la largo de la lectura.

Un libro muy completo, muy bien escrito y de una lectura fácil y rápida. Una perfecta apuesta para un verano de sombrilla y butaca.

No duden en leerlo.

 

Fin de Semana Islantilla

Fin de Semana Islantilla

Gracias. Es la primera palabra que se puede y debe decir después de este maravilloso fin de semana en Islantilla. Gracias Nati, de corazón. Entre tanto ajetreo semanal notábamos como nos íbamos adentrando en una espiral de monotonía pasiva, en esa constante desgana y ese cansancio vital a causa del ritmo de vida y de las exigencias de este guión que tenemos marcado.

Coincidiendo que el festivo no me correspondía y que el sábado no era mi turno, se unieron en este Puente de Andalucía tres días completos de minivacaciones tan necesarias como merecidas. Y nada mejor para unas mentes en constante bombardeo emocional que desconectar de la rutina. No hace falta irse lejos, no hace falta lujos. Lo único que hace falta es buena compañía y ganas de hacer muchas cosas con el único pretexto de no hacer nada. Nos pusimos manos a la obra y pillamos una interesante oferta marcando nuestro rumbo al Hotel Puerto Antilla para descansar y desaparecer de los muros de nuestra casa durante 3 días.

Necesitábamos no dejar de mirarnos durante tres días, no dejar de hablarnos, de escucharnos, de risas sin sentido, de anécdotas y de historias, de confesiones, de caricias, de cogernos de la mano, de pasear sin rumbo, de señalar proyectos, de ilusionarnos con el futuro que se nos plantea, de seguir creciendo como pareja. Necesitábamos ser uno el espejo del otro, donde mirarnos y reconocernos, y porqué no, de seguir enamorándonos un poco más como adolescentes.

Gracias por el fin de semana mi niña.

Gracias por ser mi compañera.

Un beso para tí.

Viaje a Londres

Viaje a Londres

Quedaba pendiente las experiencias del pasado viaje a Londres que realizamos a principios de Diciembre. Rescato hoy las letras que escribí en su momento y os las entrego con lo más sincero de mis emociones de aquel de momento. Os presento… Londres.

 

Hablar de Londres es hablar de la ciudad más grande de Europa  si incluimos su interminable laberinto metropolitano. Su grandiosidad, su magnitud y lo insignificante que te sientes, es lo primero que percibes al pisar la capital del Imperio Británico. Una ciudad que te domina, que se te resiste. Como buen británico.

 

Desde que aterrizas en Gatwick (localidad a 46 km. de Londres) y te encaminas hacia el centro de la ciudad, no dejas de estar acompañado de industrias, adosados o urbanizaciones que conforman el entramado exterior de la gran ciudad, con lo que el llegar al centro histórico de Londres se te prolonga casi interminablemente. Es aquí donde te haces consciente de la grandiosidad de la ciudad en la que te vas encaminando hacia sus entrañas sin pedir permiso.

 

Hora y media después de pisar suelo británico, y de tomar un autobús, un tren, dos metros y una no despreciable caminata, llegamos por fin a lo que sería nuestro Campo Base en los días de nuestro viaje: The Hotel Caesar, una mini embajada española en Hyde Park. Se Trata de un hotel familiar perteneciente a una cadena española con hoteles en varios países europeos. Un sitio donde se habla español y no tienes ningún problema con el idioma ni con el menú, ya que te puedes pedir unas croquetas o un plato de jamón. Y créanme, eso en Londres, es un lujo.  

 

El vuelo por una parte, que resultó algo más pesado de lo habitual, y la meteorología por otra, que apenas llegaban las cinco de la tarde y nos parecía ya de madrugada, nos pasaron factura al iniciar nuestros primeros pasos como visitantes. Teníamos la opción de tirar de guía y de Metro para conocer alguno de los reclamos turísticos de la ciudad, pero nuestro instinto nos guió a lo que más nos gusta, a pasear, a mimetizarnos. Lo que restaba de tarde (o de noche) lo empleamos en aproximarnos a Londres. En intentar pillarle el ritmo.

 

Vagamos cogidos de la mano por el laberinto de tiendas, neones y glamour de Oxford St. y Regent St. camino de Picadilly Circus. Bullicio, gentes, prisas, luces, ruido. Londres se muestra aquí en estado puro como la gran urbe mundial que es. Moderna, sofisticada. Igual te encuentras un restaurante libanés que una boutique de Versace. Algo que nos sorprendió gratamente es que esperábamos una ciudad más “alternativa”, más hippy. Pero la realidad es que Londres llama la atención por la elegancia en el vestir y las maneras de sus gentes, por su apariencia glamurosa sin estridencias. Por su estilo urbano y puramente británico. Por cierto, cosas de los ingleses… en una elegante cafetería-biblioteca donde nos tomamos un respiro (además de algo para picar), cometimos el pecado mortal de hacernos una foto. La camarera, con esa mezcla de educación y pedantería británica, nos llamó la atención como si se tratase de quebrantar la plácida tranquilidad anónima del lugar. Británicos…

 

Continuamos bajando hacia Knightsbridge, junto a Green Park, hasta encontrarnos con los mismísimos Almacenes Harrods, o lo que es lo mismo, la catedral rococó de las grandes tiendas. Salas y salas inconexas que derraman lujo que te elevan de estatus social. Hablar de lo exagerado es hablar de Harrods. Unos almacenes oníricos donde en unos pasos te chocas con lo que desees (y te puedas permitir obviamente).

 

Dejamos atrás el maravilloso mundo de Harrods borrachos de lujuria y envidia siendo atraídos por un nuevo reclamo,  las luces de la feria de Hyde Park. No lo teníamos del todo claro si acercarnos o no, pero finalmente mereció la pena. Se trataba de una clásica Feria Navideña donde te cruzas con tiendas de productos típicos, atracciones, tabernas… todo muy navideño, todo muy británico. Incluso me atrevería a decir  cercano al mundo imaginario de Tim Burton, donde te esperas que algún payaso de alguna atracción te sobresalte. Osamos a probar el “mulled”, una bebida típica del norte de Europa, y más concretamente de épocas como la Navidad. Una bebida a base de vino tinto caliente con especias. Aquel brebaje nos reconfortó más de lo que es esperábamos del frío que comenzaba a hacer estragos, y que además bajaba acompañado de una llovizna que ni sí ni no. Como no podía ser dee otro modo...Muy británica.

 

La mañana siguiente descubrió un sorprendente sol al que acompañaba un frío que parecía una broma pesada. De esos que te duele todo. Después de un merecido desayuno continental (única comida potable del viaje) salimos a la calle guía en mano e ilusiones puestas en recorrer las entrañas y secretos de esta fría mañana londinense. Desembocamos en la parada de Metro justo frente al grandioso Big Ben, ese reloj hecho símbolo de todo un país. Grandioso, salpicado de los dorados reflejos del astro rey, lleno de fuerza. Todo un símbolo sin duda. Nos movimos alrededor del Parlamento haciendo tiempo antes de entrar en su vecina Abadía de Westminster que aún permanecía cerrada. Una vez dentro, y audioguía turística en el oído,  nos sumergimos en las historias y tramas palaciegas de la alta nobleza inglesa. Una Abadía que su vertiginosa altura te hace perderte en el infinito. Una visita necesaria y gratificante culturalmente.

 

Volvimos a dejarnos llevar por nuestros pasos y paramos en St. James Park (con sus ardillas recorriendo el parque), para desembocar finalmente en  Buckingham Palace, donde inesperadamente nos encontramos con el acto del cambio de guardia. Un evento magnificado y turístico en el que apenas ves nada. El recuerdo y la demostración de una monarquía británica que maneja los hilos de todo un país… o de cuatro, que ya no se  yo por donde andan los sentimientos. Y de ahí… plano en mano y tiempo para disfrutar, a la otra punta de Londres.

 

Nuestros pasos nos iban entreteniendo de un escaparate a otro, de tienda en tienda, de calle en calle. Ascendimos hasta Trafalgar Square y nos admiramos del ambiente navideño que regía en una pista de hielo que descubrimos en una calle anexa. Gente patinando, riendo, globos... todo muy navideño, muy de postal. Continuamos nuestro paseo carente de  rumbo y llegamos hasta la catedral de St. Paul, con más fachada que otra cosa, es como ese jarrón de casa de tu abuela. Muy grande, muy tal, pero en absoluto destacable. Mucho visitante y mucha foto para una Iglesia que en la eterna Italia pasaría desapercibida. Muy cerca de allí nos maravillamos con el  Millennium Bridge, obra del afamado arquitecto Norman Foster. A simple vista no llama la atención por sus sencillas formas, pero su esbelta línea y su ligereza te sorprende cuando vas descendiendo por él, desapareciendo casi mágicamente ante nuestros ojos. Cruzamos el Támesis hacia el sur y bordeamos la otra orilla hasta uno de los grandes símbolos de la ciudad, el London Bridge. Enorme, con fuerza. Una lástima que no pudimos contemplarlo en todo su esplendor ya que estaba en proceso de restauración, pero nos llenamos de ese edificio hecho símbolo de un país. Junto al mítico puente, London Tower, la fortaleza real desde época de “María Castaña”. Sus muros guardan celosamente el sentir monárquico y arcaico de una nación. Tal vez ese castillo sea en sí la cuna del sentimiento patriótico británico.

 

En los alrededores del castillo, con un ambientazo turístico más propio de un parque de atracciones, comprobamos realmente el poco gusto que tienen los británicos para la gastronomías. Degustamos un autentico fish and chips. Qué les puedo decir… que me gustaría saber qué es lo que tienen los británicos en las glándulas pituitarias, si eso es lo más destacado que puede ofrecer gastronómicamente este país…

La tarde caía y anunciaba la noche Volvimos al centro, donde las calles se iban abarrotando de propios y extraños. A pesar de la leve e invisible lluvia nos perdimos por lo que nos resultó de lo más atractivo de Londres: el Soho, ese collage hecho barrio donde convive la variopinta cultura asiática en Chinatown, donde tienen su reducto político-social el sector homosexual, y donde la clase media se gasta sus buenas libras en boutiques de moda y pubs de británica cerveza. Hablar del Soho es hacerlo del barrio con más ambiente que jamás haya conocido (ambiente en todos los sentidos…). Carnaby Street, con sus tiendas y fachadas decoradas de motivos navideños resultó una autentica pasada. Inolvidable de corazón. Por cierto, entre el mar de tiendas en la que navegas nos regalamos un par de detalles únicos. Nati se compró un vestido precioso de encaje y yo… el nuevo polo de paseo de la selección de rugby de Irlanda. Aquí, cada loco con su tema, como puramente es Londres.

 

El siguiente día amaneció precioso con un sol que casi se alcanzaba con las manos y un raso celeste por cielo. Eso sí. Frío para dar y regalar. El día de hoy estaba señalado en rojo desde hacía días. Seguramente era la excusa para esta escapada, para este rapto mutuo entre Nati y yo, pero es que  hoy asistiríamos al partido de rugby entre los Barbarians y los All Blacks. Un lujo, un sueño. Pero esto ocuparía la tarde y el día no hizo más que despertarse. Aun teníamos la mañana para dedicarnos a imitar a los londinenses lo máximo posible, para mimetizarnos una vez más con una cultura extrañamente europea.

 

Una de las pocas visitas obligadas que nos juramos hacer en este viaje era The British Museum, ese arca de la alianza de la escultura griega y egipcia. Llegamos con tiempo de sobra para entrar, incluso tendríamos que esperar un buen rato para acceder al museo, por lo que decidimos  hacer tiempo paseando por el vecino Russel Square Gardens, con sus cotillas ardillas y sus otoñales árboles como únicos acompañantes.  Al fin entramos en el museo y fuimos a lo directo, a lo aconsejado. Perderse entre las miles de esculturas deformadas por el paso del tiempo no era plato de gusto teniendo en mente el acontecimiento deportivo de la tarde, del año, de mi vida. Con todo dimos buena cuenta de la historia a través de las manos de los escultores egipcios, mesopotámicos y griegos, como Fidias y sus esculturas del Partenón.

 

Salimos del museo y decidimos ir paseando hasta la Estación de Victoria para coger el metro dirección a Twickenham. Llevaría un buen tiempo recorrer la distancia, pero apetecía disfrutar de frío sol que sombreaba Londres. Bordeamos todo Green Park y Buckingham Palace Garden hasta llegar, sin prisas, a la estación central de Victoria.

 

Lo ocurrido desde que cogimos el metro, hasta que volvimos al centro de Londres resultó la mayor experiencia rugbera que haya vivido jamás. Un sueño cumplido, como titulé lo ocurrido en un artículo anterior de este mismo blog. Si deseas descubrir mis emociones y sentimientos de aquel evento le invito a leer mi artículo dedicado en exclusiva al partido ( http://jesusrodriguez.blogia.com/2009/121401-barbarians-new-zealand...-o-un-sueno-cumplido.php ).

 

Regresamos al hotel con la emoción viva de asistir a un partido único de rugby, al mismo tiempo que cansados de todo el ajetreo del día y de las grandes caminatas de esta escapada londinense. Era nuestra última noche en tierras inglesas, por lo que nos relajamos en el bar de propio hotel haciendo un balance de nuestras vivencias de este viaje que acabaría mañana por la mañana cuando cogiéramos el vuelo de vuelta a casa.

 

Como en todos los sitios que hemos conocido, en Londres, también dejamos un pedacito de nuestra historia. Gracias por el viaje Nati.

Homo Onubensis TV - Hoy... Rugby (VII)

Una joya. Copa del Mundo de Rugby de 1999. Histórico duelo entre Suráfrica y el XV del León en Murrayfield (Escocia). Eran otros tiempos...

WORLD CUP RUGBY 1999

SA_New_Logo1.jpg   

   SURÁFRICA         ESPAÑA

http://www.megavideo.com/?v=OA1TNRA1

 

Polvo eres...

Polvo eres...

La veda del rodillazo genuflexo y de la reverencia barroca ante indiferentes sacros titulares ya está abierta. Este Coto Privado invita a los suyos a disfrutar de una fiesta cada vez más alejada de la esencia que la compone y que se pierde empalagosamente en las Doctrinas Ortodoxas con sabor a pasado. El Miércoles de Ceniza da el golpe de llamador como señal anual de ese tiempo que se torna excusa para el terno eterno de cada primavera.

Miércoles de Ceniza donde la Iglesia, eternamente bipolar, te recuerda tu lugar anónimo y carente de valor en éste mundo: “Polvo eres y en polvo te convertirás”. Hoy no eres nada, mañana tampoco. Ayer eres vida, pasado tendrás la gloria eterna… Caprichosa Doctrina que no hace más que recordarte lo intrascendente y etéreo que eres en una vida que se te ha regalado por Don Divino sin objeción permitida. Si la verdadera vida, la  eterna,  la alcanzaremos cuando ya no seamos más que polvo ¿para qué queremos ésta tan vigilada, censurada y recelosa?.

La Cuaresma no es más que esa enfermedad que precisa de cuarentena, torrija y montaje. Las reflexiones, ayunos y moralizadoras propagandas eclesiásticas pasan a un segundo plano (si no es que están en un tercero o cuarto) con la excusa de los quehaceres propios de una Casa de Hermandad. Cuarenta días de rituales marcados con la tradición impuesta del fetichismo barroco, de rutas pedestres de visitas a los sacrosantos almacenes de pasos convertidos en iglesias durante cuarenta días, de tertulias Académicas donde se ensalzan los  desastres humanitarios ante la inminente falta de cargadores apolíneos. Cuarenta días de espera trágica que se agotan irremediablemente con la mirada puesta en un cielo cada vez más gris (¿?).

Señores, Señoras, Hermanos Todos. Venida desde tiempos inmemoriales se presenta la más grandiosa obra tragicómica  que de mente humana haya sido creada: la Semana Santa.

Carnaval de Cádiz 2010

Carnaval de Cádiz 2010

Os presento los ganadores de cada una de las modalidades del Concurso de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz 2010.

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Los Santos (Jesús Bienvenido)

CHIRIGOTA

Los que van por Derecho (José Antonio Vera Luque)

CORO

Los Tangueros (Fali Pastrana)

CUARTETO

Los Vaqueros de Springfield (Manuel Jesús Morera)

 

 

Un Mojón pa Mí. Finalista del Carnaval Colombino 2010

Un Mojón pa Mí. Finalista del Carnaval Colombino 2010

Quieo aprovechar estas líneas para dar un gigantesco abrazo a mi hermano José Andrés, y a sus cuñados José y Horacio Blanco (componentes y autor de la Murga), en el día de la Gran Final del Carnaval Colombino 2010.

Con independencia del resultado ya sois ganadores.

Mucha suerte y feliz Carnaval.

 

¡¡¡1er Aniversario!!!

¡¡¡1er Aniversario!!!

Hoy estamos de celebración.

Hoy se cumple el primer aniversario de este rinconcito íntimo de reflexiones y pensamientos. He de reconocer que era pesimista en esta misión cibernética de mantener un blog con un decoro mínimo, pero nada más lejos de la realidad he de decir que estoy más que satisfecho de este año blogero.

Gracias a todos aquellos, cotillas de la red, que por casualidad o poc escaso interés han accedido en mayor o menor grado a esta mi casa virtual.

Gracias de un modo más concreto a mis tres lectores (confesos) de este pedacito de red. A mi padre, ávido fanático anónimo (jamás me ha dejado un comentario...); a mi hermano José Andrés, seguidor incondicional de mis escritos; y a ti, mi niña, diaria lectora e inspiradora de mis reflexiones.

Este aniversario llega acompañado de un cambio estético que no se refleja en un cambio editorial. Mis palabras seguirán reflejándose como mi corazón dicte. Mi mente seguirá abierta sincera y clara para todos.

Gracias de corazón por este año.

¡Felicidades!

"Viva Huelva"...

"Viva Huelva"...

“Viva Huelva”… fue el grito histérico y definitivo de nuestro alcalde en el acto de inauguración del nuevo Mercado del Carmen. “Viva Huelva”… mientras decrépitas y pueblerinas parejas de pensionistas de chalequito verde cruzado aplaudían y vitoreaban una viva estampa traspapelada de años pasados. “Viva Huelva”…

Lo mío con Huelva va camino de ser un problema enquistado en mi alma. Comprendo a  esos transexuales que defienden la postura de que nacen dentro de  un cuerpo equivocado, que no es el suyo. Con mayor frecuencia me siento así, como si me hubiera equivocado de ciudad, como si mi alma fuera caletera o hispalense y tuviera que vivir en esta cárcel cateta que es Huelva.  Hasta para ser cateto hay que saber.

El frikismo onubense nos hace aplaudir un retraso de más de tres años en la apertura de un  mercado concluido hace más de uno y medio. Semos asín. Un pueblo cuya seña de identidad se colma en una carpa en la Plaza de la Soledad el día de San Sebastián. Un pueblo que aún guarda la ropa a estrenar para el día 8 de Septiembre. Un pueblo que gasta sus ahorros en pollo asado y cacharritos allá por el mes de Agosto junto a la Ría. Un pueblo que idolatra a quien pegue dos palmadas con un poco más de compás.

Huelva celebra a bombo y platillo que se abran las puertas de un mercado con más tres años de retraso, mientras ve indolente e impasible como mañana mismo se cierran las puertas de Astilleros. Ahí no hay foto, ahí no hay habas con chocos gratis, ahí no hay “Viva Huelva”…

 

Invictus (Clint Eastwood, 2010)

Invictus (Clint Eastwood, 2010)

Emocional puede ser el principal adjetivo que defina a esta historia real plasmada en obra de arte. Por un lado llama a las puertas del corazón con la figura del Nobel  Nelson Mandela y su llamamiento al perdón y a la integración de las razas y culturas que poblaban Suráfrica. El fin del apartheid con llegada al gobierno de Mandela supuso un convulso cambio moral en la colonia sureña. De otro lado es la historia de un equipo de rugby involucrado en ser el nuevo espejo donde mirar al futuro de una nación reinventada.

Invictus es el resultado visual de la novela de John Carlin “El Factor Humano”, donde se hace un recorrido histórico a tres bandas entre la idea política de Mandela, el papel del rugby y de los springboks en Suráfrica, y  la Copa del Mundo de Rugby celebrada en el país africano como un nuevo escaparate de paz y concordia en el mundo entero.

Clint Eastwood (Million Dollar Baby, Gran Torino) sólo se limita a rodar la historia detrás de una cámara. No se trata ni mucho menos de la mejor cinta del director americano ya que la historia está muy por encima de interpretaciones o guiones, la historia es lo más importante y es ella la que sobresale en la cinta. Determinados sectores de la crítica han sabido observar esta consideración elevando a la película a la categoría de grandiosa e única. Insisto, no se queden en censurar los guiños técnicos ni recursos cinematográficos. Llénense de rugby y de historia, saldrán del cine con el alma reconfortada.

La película narra cómo Mandela se acerca al símbolo del apartheid, la selección surafricana de rugby, con la intención de demostrar al mundo ante la inminente Copa del Mundo de Rugby en el propio país, de que la integración, el perdón, la convivencia y la paz es posible y necesaria. Mandela elije al capitán y líder espiritual del equipo, Françoise Piennar, para que guíe e inicie al camino de la paz desde algo tan sencillo y complejo a la vez como es la tercera línera de una delantera de rugby.

Las interpretaciones, un mano a mano exclusivo entre Morgan Freeman y Matt Damon a lo largo de toda la película, son sencillamente perfectas. Todo el mundo tenía en mente a Freeman como intérprete de Mandela si alguna vez tuviera que rodarse una película sobre el líder surafricano. Y no decepciona, sin duda. Se mimetiza brillantemente en el papel físicamente cabizbajo y enérgico moralmente de Mandela. Damon no se queda atrás a la hora de interpretar al tercera línea Springboks Piennar. Superadas las diferencias físicas obvias (más de 15 cm. de altura por ejemplo) Matt Damon lo borda como capitán reflexivo al frente de una misión que pasaría a la historia.

Cabe destacar en la película la secuencia final. Una secuencia con una duración de 18 minutos donde se produce el desenlace del partido final de la Copa del Mundo de rugby disputada entre Suráfrica y Nueva Zelanda. Las escenas de rugby son cuidadísimas y de una alta calidad (supervisadas por el propio jugador surafricano Chester Williams, que aparece en la película) metiendo al espectador en la tensión y fuerza de un partido de rugby. Hay que señalar que todos los jugadores/actores que aparecen en la película son profesionales de equipos surafricanos que se ofrecieron para desempeñar dichos papeles.

Otra curiosidad dentro de la película es el personaje de Joel Stransky, el jugador surafricano autor del drop definitivo que da el triunfo en la final. Su papel lo interpreta el propio hijo de Eastwood, Scott Eastwood, curiosamente jugador amateur de rugby en Estados Unidos que le pidió a su director/padre interpretar ese papel.

Les invito a que vean y admiren la película, cada detalle, cada frase, cada momento histórico. Olvídense de que están viendo una película y piensen en un documental sobre paz, solidaridad y honor. Dejen en sus bolsillos las etiquetas de críticos de cine y abran sus sentidos a una de las historias más maravillosas de los últimos años.

No quiero terminar sin hacer mención al verso que pone nombre a esta película, Invictus. Estos versos, obra del escritor inglés William Ernest Henley en 1875, sirvieron de inspiración a Mandela en los años de cautiverio para mantenerse fuerte de alma. Años más tarde, el propio Mandela, se los entregó al capitán Pienaar como motivación para el partido más importante que ningún jugador pueda jugar. El partido por la paz.

Invictus

Desde la noche que sobre mi se cierne,
negra como su insondable abismo,
agradezco a los dioses si existen
por mi alma invicta.
Caído en las garras de la circunstancia
nadie me vio llorar ni pestañear.
Bajo los golpes del destino
mi cabeza ensangrentada sigue erguida.
Más allá de este lugar de lágrimas e ira
yacen los horrores de la sombra,
pero la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino;

soy el capitán de mi alma.

Seis Naciones... Italia

Seis Naciones... Italia

La sempiterna cenicienta del Torneo busca un año más consolidarse definitivamente como la sexta potencia del hemisferio norte dentro del planeta rugby. La que fuera sparring de las grandes potencias en años atrás está madurando a base de trabajo y esfuerzo, signos inseparables del deporte italiano en general. La cuantiosa cifra de jugadores “nacionalizados” con los que contaba la “Azzurri” va dando paso a nuevas generaciones provenientes de las bases que está fomentando la Federación Italiana.  No es que piensen en ganar el Seis naciones (tarea lejana aún), pero el asentarse en el torneo y consolidar la más que segura plaza en la Copa del Mundo son los pilares básicos de la escuadra transalpina.

Su partido clave será el 27 de Febrero cuando reciba en el Flaminio de Roma a Escocia, en clara lucha por evitar la Cuchara de Madera. El hecho de que tenga tres visitas a domicilio (Irlanda, Francia y Gales) no augura nada provechoso para los azurri, aunque no por ello hay que darles por muertos antes de tiempo sobre todo después de los excelentes partidos que realizó en Noviembre en los Test Match, cuyo saldo les dejó una victoria ante Samoa por 24-6, y sendas derrotas contra Suráfrica 10-32  y Nueva Zelanda por 6-20 con unas actuaciones más que interesantes.

Interesante la primera línea italiana con Perugini, Ghiraldini y Castrogiovani (un jugadorazo). Tal vez el trabajo de delantera sea la clave de los azzurri y el arma a emplear a lo largo de los envites. Su primera línea, más el “Barbarians” Del Fava, Josh Sole, Mauro Bergamasco, Bortolami… pelearán cada balón y se dejarán la piel en cada ruck o maul, con esa clásica garra del paquete de delanteros azules. Una gran baja la del capitán Parisse, sin duda. La tres cuartos, la más débil del torneo, contará entre otros con un agotado Masi (no le vinieron nada bien tantos cambios en su posición) y con un interesante Gonzalo García.

Desde su fundación en 1928, la Federazione Italiana Rugby emplea para su emblea los colores de la bandera italiana. Dada su corta historia rugbística carecen de un símbolo que los caracterice como tal. Pero ese emblema, sin duda, lo tienen en su himno. Conocido como el Fratelli d´Italia, usado por las organizaciones antifascistas durante la dictadura de Benito Mussolini en contra de la Marcha Real o la Giovinezza, símbolos fascistas, debido a su contenido liberal y republicano. Curioso destacar que el citado himno no fue declarado oficial hasta 2005.

Con este último capítulo finaliza este recorrido por los equipos participantes en el Torneo más tradicional de rugby en Europa. Disfruten de cada partido.

Os dejo con la Promoción de Sky Sport...

Tontos de Capirote (Francisco Robles)

Tontos de Capirote (Francisco Robles)

En apenas de un par de tardes, o de chicotás bien medidas como diría el autor, di cuenta de esta enciclopedia biográfica de la fauna y flora que cohabitan en el mundo semanasantero. En apenas un par de tardes recorrí todas las iconografías retratadas de manera magistral en papel y pluma, de centuria macarena, faltaría más,  por este doctor a pie de calle en las cosas de las Cofradías que es Francisco Robles.

Como paréntesis relajante y cómico del mastodóntico “Un Mundo Sin Fin”  (segunda entrega de Los Pilares de la Tierra) del que ya me restan las últimos coletazos para rematarlo, me regalé a mi mismo una lectura que todo cofrade o personaje que se asemeje, debería de tener en su biblioteca.

Una lectura fugaz y una escritura empalagosamente andaluza (o sevillana) describen a la perfección lo que es el libro. Personalmente envidio esa labia, esa verborrea del centro con pronunciación de barrio. Ese giro escondido de la palabra, ese segundo sentido tan andaluz y barroco (como las Cofradías precisamente). Gente como Pacorrobles, Carlos Herrera, Tom Martín Benítez, “Pive” Amador… son embajadores de un habla andaluza culta, pero a la andaluza, sin estridencias ni locución forzada. Ellos hablan en Andaluz, hablan EL Andaluz.

A lo largo de los personajes (que no capítulos) uno se va viendo retratado en cada uno de ellos dependiendo de una etapa personal de su vida. Todos somos todos los Tontos de Capirote en uno, de todos tenemos un aire o un ramalazo en mayor o menor medida. Quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra.

Los hay entrañables, patéticos, dolorosos, simpáticos. Pero los hay, ante todo, sevillanos y cofrades.

Después de la furtiva e infiel lectura me queda un hueco, personalmente,  en mi cabeza… Permítanmelo.

 

El Tonto de Alejamiento.

Se dice de los recién nacidos que lo hacen con un pan bajo el brazo. Alejo Miralles nació, como no podía ser de otra manera,  con un costal ceñido a su cuerpo. A las pocas horas de salir de su escondite ya formaba parte de la nómina de dos Cofradías de Penitencia, la de su padre y la de su tío, y de la Sacramental de la Parroquia Mayor. Su bautizo, precedido de estatutario quinario, lo hizo con batón de cola recogido al brazo.

Los años iban pasando y Alejo pasaba, como manda la Santa Tradición, por cada uno de los peldaños de la Gloria Cofrade: costalerito, nazarenito, monaguillito, acolitito, nazareno, costalero, viceprioste, tesorero, Teniente Hermano Mayor, Hermano Mayor, nazareno y baja de la cofradía.

Lo malo, o bueno, que ya ni se sabe, es que la Estación de Penitencia de las profesiones cofrades la hizo como si fuera la de una hermandad de silencio. Por el recorrido más corto. Rozando la cuaresmal cifra de años ya se ve “cansado de cofradías”.

-          “Uf, anda que yo no estoy alejao ni ná…” Comenta a aquel compañero juvenil de trabajadera con el que compartió tantos años bajo su palio cesleste Sampedriano.

El tonto del alejamiento aparcó lo anecdótico del momento (aún cree que Caridad del Guadalquivir es una marcha de moda) para perderse en la realidad del momento. Su altura, o hartura, desde la que ve las cosas, lo hace aséptico a comentarios de vitalísima importancia como “¿Tanterao de que este año al Palio de los Dolores no le van a tocar en todo el camino Amargura?”. Eso ya le sobra.

A él, en su distancia a pie de calle, en su anonimato para los niñitos que manejan el cotarro, sigue mintiéndose a hurtadillas entrando diariamente en las dos o tres web de información cofrade. Sigue ideando en servilletas de papel aquel altar de cultos que el destino no le permitió montar. Sigue recortando aquellas columnas anónimas de diarios interesados en desvelar rumores. Sigue fiel a su anónima cita nazarena, a sabiendas que a esas horas “estará” de viaje a Portugal o la Sierra. Sigue fiel a su tapita Agmanirense esperando la revirá Calvarista. Sigue pendiente del repetitivo coleccionable que edita el periódico de al ciudad. Sigue… y sigue… y sigue, porque Alejo no tiene sangre en sus venas, por su interior recorre ese licor almibarado y cuaresmal de una cera bien derretida.

 

A mí mismo y mi última pareja de cirio en mi última Estación de Penitencia

Seis Naciones... Escocia

Seis Naciones... Escocia

Escocia suena a whisky, a falda de cuadros…y a rugby. A la esencia del más puro y autentico rugby. Desconozco la razón por la cual el simple hecho de nombrar Escocia ya evoca un mítico polo azul marino con un cardo bordado en blanco. Sería incomprensible un Seis Naciones sin ella, sin su bandera aspeada con olor a malta y cebada destilada, sin sus campos de barro fácil y sin el irreductible espíritu escocés acostumbrado históricamente a ir por detrás en el marcador, y no siempre en el terreno de juego.

El Cardo, símbolo de la nación, luce en el pecho de los jugadores escoceses en relación a la vieja leyenda que se remonta a los tiempos de las invasiones nórdicas hace más de 700 años. Según se cuenta, los bárbaros daneses solían atacar de noche a las poblaciones del norte de Escocia. En cierta ocasión, en el silencio de la noche, un enemigo danés pisó una planta de cardo provocándole un daño terrible, a la par de emitir unos alaridos de dolor que alertaron a los dormidos escoceses que pudieron responder al ataque. Desde entonces, “El Cardo Guardián” es el símbolo de todo un país, y por consiguiente, de su selección de rugby.

En el plano deportivo Escocia llega al torneo después de realizar unos destacadísimos Test Match en el mes de Noviembre donde doblegó a Fiji y a Australia (23-10 y 9-8 respectivamente) y sucumbió por la mínima ante Argentina por 6 – 9. El cambio generacional en el Quince del Cardo ya está dando sus frutos y sus alegrías a una afición escocesa, acostumbrada en los últimos años a luchar con Italia por evitar la “honrosa” cuchara de madera. No es que tengan serias opciones de disputar el título, pero el simple hecho de poder “competir” de tú a tú con escuadras como Inglaterra o Gales ya es más que satisfactorio.

La generación de los Ross Ford, Allan Jacobsen, Alastair Kellock, Euan Murray, Alan MacDonald, Dougie Hall, Alex Grove, los hermanos Lamont, Thom Evas, Hugo Southwell… guiados por los incombustibles Paterson, Parks, Cusiter, Danielli  o Hines… pondrán en más de un aprieto a las escuadras favoritas para alzarse con el título. Como dije con Inglaterra, con combinados como el escocés difícil tendrá cualquier selección alcanzar el Grand Slam o la Triple Corona en la presente edición.

La visita a Roma el próximo 27 de Febrero será la que determine con toda seguridad el propietario de la Cuchara de Madera aunque, claro está, el oval es el que dictaminará la clasificación. Espectacular ambiente el que se vivirá en Murrayfield el día 13 de Marzo para recibir a Inglaterra… no se lo pierdan.

Oficialmente Escocia carece de himno propio, siendo el británico “God Save The Queen” el que debería de considerarse como tal. Pero el carácter indómito escocés así como el atávico sentimiento independentista de las tierras del norte, hacen que el citado himno (generalmente usado por los Ingleses) no tenga la más mínima consideración popular. Dos son las canciones empleadas por el pueblo (y por las Instituciones actualmente) que destilan el sentimiento patriótico escocés, el El Scotland The Brave y el Flowers of Scotland, siendo éste ultimo el elegido como canción patriótica representativa de las selecciones deportivas del país.