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Seis Naciones... Inglaterra

Seis Naciones... Inglaterra

Quizás la regreso del rejuvenecido Wilko al XV de la Rosa sea lo más destacable de la escuadra que dirige Martin Johnson para esta edición del VI Naciones 2010. Inglaterra tiene pocas opciones reales en esta edición, siendo el principal objetivo del cuerpo técnico buscar un bloque sólido y competitivo de cara a la Copa del Mundo del próximo año.

A Inglaterra se le hace duro rol el que debe de desempeñar en el torneo de invitado a la fiesta, estando su juego en clara desventaja con los principales rivales como Irlanda, Francia o Gales. Eso sí. Inglaterra es Inglaterra y no dará por perdida ninguna de las batallas que le quedan por lidiar. Al menos tiene el calendario a su favor recibiendo en Twickenham tanto a Irlanda como a Gales, para finalmente viajar en la última jornada a París, en un crucial partido donde será juez y parte del resultado final de esta edición.

La escuadra que dirige Johnson es como ese viejo bazar donde puedes encontrar de todo. Desde viejas glorias como Wilkinson, Steve Thompson o Julian White; jugadores en plena madurez como el capitán Borthwick, Haskell, Cueto o Flood; o jugadores prometedores de cara a la próxima cita mundialista en Nueva Zelanda como los hermanos Armitage, Matt Banahan o Tom Croft, nominado el pasado mes de Diciembre a Mejor Jugador del Año. Lo dicho, de todo.

Si no se obsesionan con obtener malos resultados y se dedican a jugar partidos, uno a uno, con independencia del rival que tienen delante, Inglaterra puede ser la gran tapada de esta edición. Si la prensa sensacionalista (No estando Cipriani ¿contra quién cargarán?) le otorga un ligero margen de confianza a este grupo en construcción podrán dar más de un disgusto. Difícil estará este año alzarse con el Grand Slam cualquiera de los equipos en liza.

La Rosa, es la imagen y el símbolo tradicional del equipo inglés. Su origen proviene de las ancestrales batallas por la corona inglesa entre los partidarios de Lancaster (cuyo símbolo era la rosa roja) frente a los de York (rosa blanca). Después de la  llegada al trono de Henry Tudor, procedente de Lancaster, se oficializa la rosa roja como símbolo real y de la nobleza, siendo apropiado por la propia Rugby Football Union  como emblema de la selección.

Hablar del “God Save The Queen” es hablar de tradición y de historia. El himno inglés tiene su origen en 1745 y no es hasta el siglo XIX hasta que no se oficializa como tal. Según se sabe, el actual himno es una modificación que se realizó a otro canto popular para conmemorar la victoria de Charles Edward Stuart sobre los seguidores del rey Escocés George II. Más que un himno se convirtió en un sentimiento patriótico calando en los corazones de aquellos ingleses monárquicos, cansado de batallar contra Franceses, Escoceses y Galeses.

Que no

Que no

Que no… que él no.

Que él no es una cobaya generadora de gasto público con la bandera del medioambientalismo como excusa. Que no. Él es libre y no de cuerpo. Atado de por vida a un collar maldito con siglas parecidas a las de un partido político. Reclamo de gobernantes, ingenieros, periodistas, curiosos… con el único fin de cubrirse las espaldas  y tapar bocas.

Caribú, el lince independentista, volvió a fugarse de su celda y puso en jaque nuevamente a los investigadores Doñanescos que más que investigar parecen tostarse al estático sol marismeño. Esta vez llegó a Portugal.

Tú, tal vez como yo amigo Caribú, somos Linces incomprendidos. Mejor coger las maletas antes de volverse loco en una jaula de grillos.

Suerte en tu próximo viaje.

Seis Naciones... Gales

Seis Naciones... Gales

De entrada hay que calificar a Gales como es la selección más potente de Europa y al mismo tiempo, la más irregular de las escuadras que coronan el panorama oval en el Hemisferio Norte.  De un lado, los Dragones, presentan una plantilla, de largo, sobradamente superior físicamente al resto de rivales. Su delantera demoledora. Su línea mortal. Por otro lado, esas mismas bestias galesas, se vuelven sorprendentemente inconstantes en su juego y en su motivación. De dragones a mininos en el transcurso de un mismo partido. Se ha visto en ocasiones tan superiores (en juego) a los rivales que desconectan después de más que interesantes fases de juego. Al volver a engancharse al juego arrastran un lastre de un par de ensayos de desventaja y deben de jugar a contrarreloj y a destiempo. Como suele ocurrir, basta con ver a sus equipos de la Heineken Cup para valorar el juego de una selección. Sus clubs importantes siempre se quedan a las puertas de los octavos a pesar de ser unos equipos de verdadero lujo como  Cardiff Blues, LLanelli Scarlets o el propio Ospreys (que este año pasó el corte no sin polémica (jugó con 16 unos minutos)).

 

Jugadores tan brillantes como Gareth Cooper, Leigh Halfpenny, Gethin Jenkins, Andy Powell, Jamie Roberts, Tom Shanklin, Gareth Williams, Martyn Williams, Huw Bennett, Dan Biggar, Lee Byrne, Ian Gough, James Hook, Adam Jones, Alun Wyn Jones, Ryan Jones, Jonathan Thomas, Shane Williams, Jonathan Davies, Stephen Jones, Matthew Rees, y los debutantes Eifion Lewis-Roberts y Rhys Gill, formarán una escuadra con sed de venganza tras la afrenta irlandesa del año pasado con la victoria verde en el Millennium Stadium de Cardiff por 15-17. Gavin Henson, estrella mediática a finales de los 90, vuelve a quedarse a las puertas del Seis Naciones tras no superar sus problemas emocionales, que le llevaron a estar apartado de los terrenos de juego durante prácticamente todo el año 2009.

 

Su escudo representa a tres plumas, que desde hace siglos son el distintivo de los príncipes de Gales. Según se cuenta, tras una batalla en Francia, el rey Eduardo encontró el cuerpo sin vida del rey de Bohemia. Cogió las plumas de avestruz que engalanaban su uniforme y se las entregó a su hijo, convirtiéndose a lo largo de los años en el emblema que porta cada príncipe de Gales.

 

Su himno se denomina en galés Hen Wlad Fy Nhadau que significa “el viejo país de mis padres”. Fue escrito por Evan James y la melodía compuesta por su hijo James James en Enero de 1856. Es un claro canto patriótico, un clamor por los ancestros y los valores tradicionales. Que lo disfrutéis.

El disfraz del Domingo

El disfraz del Domingo

Uno de los personajes del Carnaval de Huelva, un tal Fede, escribió en su blog sobre mi hermano. No sé si sabrán a la altura de la película en la que nos encontramos, que mi hermano José Andrés se lanza al mundo del carnaval por primera vez en la chirigota de sus cuñados Jose y Horacio Blanco. El tal Fede en cuestión, narra en su blog la grata sorpresa al conocer a mi hermano y el orgullo que le llena al ver como gente nueva, diferente, se acerca al difícil mundo del carnaval.

 

Y me dio por pensar…

 

Mi hermano Jose es distinto.

 

Es una persona peculiar, única. Con mil rarezas y extravagancias en un corazón tan grande como él mismo. La definición exacta de un trozo de pan. Tan distante de lo “políticamente correcto” como cercano a la humanidad en persona. Tan grande de cuerpo como pequeño en prepotencia y arrogancia. Una buena persona.

 

Hoy es carnavalero, chirigotero. Mañana, ni Dios sabe qué. Tal vez en este tragicómico mundo haya encontrado su horma, el disfraz a su vida.

 

El Domingo lo vi vestido de “Un Mojón pa mí” y no me sorprendió. Algo extraño sin duda cuando ya lo he visto con el disfraz de fotógrafo, de pintor, de escultor, de militar, de actor de teatro, de actor de cine, de dependiente, de montador de muebles, de trabajador de Astilleros, de Heavy Metal, de Virginiano, de pijo, de guitarrista, de batería, de político, de jugador de rugby, de hippy, de costalero, de penitente, de dueño de videoclub, de hermano, de hijo, de padre… de amigo…

 

Suerte.

Seis Naciones... Francia

Seis Naciones... Francia

A priori al hablar de Francia lo estamos haciendo del principal rival (junto con Gales) que tendrá Irlanda para alzarse con el torneo de las Seis Naciones. A diferencia del consolidado grupo irlandés, Francia es una selección en pleno proceso de búsqueda de identidad. Esta causa, que para cualquier selección sería un autentico camino de espinas (ejemplo Inglaterra) se ve claramente suavizado en les bleus dada la calidad que atesoran los integrantes de su selección. Posiblemente sea el quince con más calidad de todo el rugby europeo, más técnico, pero sin un rumbo fijo y mucho menos sin un líder del juego dentro del campo (tal y como tiene Irlanda con O´driscoll).

 

De cara al espectador parece que Francia juega a dos ritmos, a dos estilos, con dos equipos. La Bella y la Bestia. Por un lado una delantera bestial: Dusartoir, Harinordoquy, Ouedraogo, Marconnet, Szarzewski, Chabal… llena de fuerza, de empuje, de juego en corto. Y por otro unos “románticos” tres cuartos como Médard, Jauzion, Heymans, Clerc, Traille, Michalak… que tienen el juego a la mano del “rugby champagne” como insigne bandera. Necesitan un par de centímetros para hacerte dos cruces y plantarse en la línea de ensayo antes que abras los ojos.

 

Lièvremont busca la excelencia en compensar dos estilos en un mismo conjunto. Una utopía irreconciliable. No se pueden abrir nueces con un una pluma. El rugby actual requiere músculo, pero para las almas románticas enamoradas de “una cruz falsa y un pase al segundo centro para que redoble el apertura y le regale el ensayo al ala”, siempre teníamos a Francia como el último reducto onírico, como una reserva de indios. A nivel de clubs les funciona. Stade Toulousianne o Clermont fascinan con su juego a la mano y estético. Ojalá se imponga el regusto por el olvidado rugby champagne.

 

El calendario le es favorable. Sólo viaja a Escocia (no será rival) y a Gales. Si gana a los Dragones en Cardiff en la tercera jornada tiene trofeo y medio en sus vitrinas. Será su partido clave.

 

Hablemos de su escudo. Su símbolo, el Gallo, no tiene un origen determinado muy preciso. Bajo el reino de los Valois y de los Borbones solía acompañarse a los monarcas en determinadas representaciones artísticas, así como en monedas, junto a este animal. Se dice qué representa el símbolo de la alerta, del anuncio de un nuevo amanecer. De unos nuevos modelos sociales y políticos. Símbolo del “despertar” de un pueblo oprimido. Manifiesta la actividad, la tenacidad y la fuerza.

 

Otro de sus símbolos, quizás el más emblemático, es su himno, La Marsellesa. Tiene su origen en el siglo XVIII, cuando Claude-Joseph Rouget de Lisle, capitán de ingeniería en la guarnición de Estrasburgo, la compuso durante la noche del 24 al 25 de abril de 1792, a petición del alcalde de dicha ciudad, el barón de Dietrich, con el título de  Chant de guerre pour l'armée du Rhin (Canto de guerra para el ejército del Rin). Las tropas marsellesas lo adoptaron poco después como cantar de marcha en sus largas caminatas hacia el frente, siendo entonado el 30 de julio de 1792 al entrar en la ciudad de París. Los ciudadanos quedaron prendados de aquella imagen de la soldadesca desfilando y cantando aquella canción por lo que la bautizaron como La Marseillaise. 

Sherlock Holmes (Guy Ritchie, 2009)

Sherlock Holmes (Guy Ritchie, 2009)

Decir que has ido al cine a ver Sherlock Holmes, puede sonar algo simple. Decir que has ido a ver la versión de Guy Ritchie de Sherlock Holmes, suena a peliculón.

 

Tengo que decir que no las tenía todas conmigo a la hora de la elección para la tarde del sábado pero, una vez fuera del cine, la sensación de acierto fue tremenda y añado que personalmente la considero una película más que interesante. Si nos metemos en el papel de cinéfilo reprimido y fumador de pipa, Sherlock Holmes no pasará de engrosar esa interminable lista de cintas basura a precio de oro. Para mí, cinéfilo de butaca y palomitas, me pareció fantástica.

 

Guy Ritchie (Snatch, Cerdos y Diamantes) nos presenta una nueva y diferente imagen del personaje creado en 1887 por Sir Arthur Conan Doyle. En esta ocasión, lejos del concepto de “Sir Inglés” en el que estábamos acostumbrados a ver al investigador , Holmes es un amargado obsesivo maniático, imprudente, arrogante, amante de las peleas clandestinas y con una vida desordenada al margen de toda pulcritud. Su único amigo, el apuesto y elegante Doctor Watson (Jude Law), es quizás el único que le entiende y comprende, y le ayuda a sobrevivir a base de casos e investigaciones por resolver aderezado con un poco de paciencia.

 

Robert Downey Jr. (Ironman), quizás en su mejor interpretación de los últimos años, borda el personaje de Holmes al que acompaña a lo largo de la cinta con un juego de miradas y de gestos obsesivos (quizás marca del propio actor), que enmarcan a la perfección lo que Ritchie pretendía del nuevo rol de Holmes, a medio camino entre el bisabuelo de James Bond con un toque de superhéroe de cómic de Marvel.

 

Nota destacable de la película es su cuidadísimo vestuario. A pesar de la ambientación histórica de la cinta (fantásticamente recreada) de finales del XIX, donde la alta burguesía malvivía junto a lo más bajo de Londres, el vestuario obtiene una gran relevancia dentro de la película ya que resulta más que evidente el modernísimo y actual toque con el Holmes viste a lo largo de la misma, tal vez haciendo hincapié en la distinción intelectual con sus coetáneos.  

 

Los guiños propios del director, como las tomas ralentizadas en las secuencias donde se realiza una reflexión interior o el uso vertiginoso y mareante  de la cámara en las escenas de acción, son marcas de la casa del genial Ritchie, que deja la puerta abierta a una segunda parte de la cinta para las próximas navidades.

 

Un único pero a la película. En la escena final de la película se produce una huída por las cloacas del  Parlamento de Westminster, desembocando directamente en lo que vendrían a ser las obras del London Bridge, cuando realmente, la distancia entre un punto y otro de Londres es abismal.

 

Con licencia de ese pequeño lapsus geográfico, la película (y su sobrecogedora toma final del ahorcado en las obras del London Bridge), me resultó gratísima de ver y bastante entretenida en cuando a temática y rodaje.

Por cierto, en la película se cita dos veces al rugby... estos ingleses...

La Ley de la Selva

La Ley de la Selva

El pasado fin de semana inhalé una buena dosis cultural entre la noche del viernes y la tarde del sábado, dos platos agradables al paladar regados de la mejor compañía. De primero una actual obra de teatro (tan escasitas en Huelva) y de segundo la última película de Guy Ritchie. Veamos…

 

‘La Ley de la Selva’ es una comedia ácida sacada a la femenina mente de Elvira Lindo. Una obra que retrata magistralmente el hastío femenino cincuentero dentro de un monótono matrimonio convencional. Lindo presenta a Guadalupe, una mujer encerrada en su propia vida que anhela algo diferente en su vida, un chispazo de aire fresco que le haga sentirse viva. Esa iluminación le llega de su vecino del piso de arriba, Indi (de Indalecio) con el que coincide una noche a la hora de tirar la basura. Indi, un aventurero algo fantasma venido a menos, le llena su vida de historias, de cuentos y de fantasías, algo que inunda el corazón de Lupita. Sus conversaciones clandestinas en el piso superior hacen que cada vez se sienta más distanciada de su marido, un necio enganchado a la televisión basura.

 

Conforme la obra avanza, Lupe va descubriendo que Indi no es más que un monigote fracasado que necesita más oídos que lo escuchen que un corazón que lo ame, además de ser un antiguo y viejo amigo de su marido con el que suelen compartir charlas en el Transilvania. Así, Guadalupe, consciente de la falsedad de Indi y de lo inepto de su marido, no tiene más opción que resignarse a lanzarse de una vez por todas en busca de una aventura real, encontrándola una noche (tal vez su única noche loca) en el Transilvania, un antro donde un pianista cubano, obsesionado con los colmillos, entretiene a la nefasta clientela.

 

Se trata de  una obra llena de ingenio, de fantásticos diálogos perfectamente entendibles y cercanos, alejados de pomposidades lingüísticas. Un guión en el que tristemente te puedes ver reflejado. Fantástica la interpretación de Mariola Fuentes, una actriz hecha a un papel, y de Tomás Gayo, que se multiplica a lo largo de la obra interpretando a tres personajes.

Seis Naciones... Irlanda

Seis Naciones... Irlanda

 El próximo 6 de Febrero dará comienzo una nueva edición del prestigioso Torneo de las Seis Naciones de rugby, un vetusto y aristocrático trofeo que vio la luz allá por 1883 siendo año tras año, el escaparate del mejor rugby mundial.

 

Hablar de Rugby es hablar de las Seis Naciones. Seis equipos que se disputan el honor de ser considerado como el mejor equipo del hemisferio norte, o lo que es lo mismo, la mejor escuadra heredera del rugby elegante, del rugby champagne, del rugby en estado puro alejado de bestias placadoras y percusiones brutales. Herederos del rugby con balón de cuero, del rugby con barro en las manos, del rugby de polos de algodón de mangas largas, del rugby con patillas galesas de los años sesenta. Herederos de ese deporte en vías de extinción (por la profesionalización)  llamado rugby.

 

Comencemos hablando de IRLANDA, el actual campeón del torneo y de la triple corona (ganar dentro de un mismo campeonato a todos los rivales británicos).

 

Cuenta la leyenda que San Patricio, otrora patrón de Irlanda, en su labor de evangelizar y explicar a las rudas almas célticas el Misterio de la Santísima Trinidad no vio mejor ejemplo que esta planta para adoctrinar sobre la trilogía sagrada. Tres hojas que forman una misma planta. A partir de entonces, el Trébol se convirtió en el símbolo de toda una nación tan verde como católica. La Federación Irlandesa de Rugby no dudó en el trébol como escudo para su selección siendo un verdadero icono en el mundo del rugby.

 

Hablando más concretamente de rugby,  la dimisión del eterno Eddie O´Sullivan hace dos años, trajo consigo la llegada al banquillo verde de Declan Kidney y por consiguiente nuevos aires para una sólida selección cuyo columna vertebral sigue siendo la misma desde al menos un lustro. Tal vez lo único (y más importante) que introdujo el nuevo entrenador fue la mentalidad ganadora de un grupo de jugadores con más calidad de la que ellos mismos se creen. El rugby irlandés ha dado un paso al frente (incluso ganando en los Test Match de Noviembre a Suráfrica) y necesita la confirmación definitiva como un serio aspirante a la próxima Copa del Mundo. Mientras los  O´Driscoll, Flannery, Hayes, O´Connell, Wallace, Heaslip, O´Gara, Bowe, Kearney… tengan gasolina y sed de triunfos, los aficionados verdes gozarán como enanos. Personalmente parten como mi favorito para revalidar el título.

 

En un mismo video os dejo las dos versiones de su himno. El Oficial, el Soldier Songs, y el himno oficioso, Ireland Call, la llamada de Irlanda, un himno actual  lleno de connotaciones políticas y de espíritu rugbero, de hecho fue un encargo de la propia Federación Irlandesa de Rugby.

 

 

Una década de Rugby

Una década de Rugby

La revista Rugby World ha realizado una campaña durante el último mes para la elección del que será recordado como Mejor Jugador de la Década. El honor de abrir este galardón ha recaído sobre el genial centro irlandés Brian O´Driscoll, un jugador diferente, distinto, mágico. Valorando su juego seguramente habrá centros con más potencia que él, pero la calidad que atesora el dublinés es difícilmente equiparable a otro jugador en el panorama rugbístico. Los años pasan y él sigue creciendo.

Por otro lado, la misma revista deportiva publica el que es considerado el XV de la Década, integrado por los siguientes jugadores:

15 M Muliana (Nueva Zelanda); 14 J Robinson (Inglaterra), 13 B O’Driscoll (Irlanda), 12 M Giteau (Australia), 11 S Williams (Gales); 10 D Carter (Nueva Zelanda), 9 A Pichot (Argentina); 1 G Jenkins (Gales), 2 J Smit (Sudáfrica), 3 C Hayman (Nueva Zelanda), 4 M Johnson (Inglaterra, cap), 5 V Matfield (Sudáfrica), 6 R Hill (Inglaterra), 7 R McCaw (Nueva Zelanda), 8 S Parisse (Italia) . Para los suplentes quedan R Roncero (Argentina), M Ledesma (Argentina), S Marconnet (Francia), JM Fernandez Lobbe (Argentina), F Du Preez (Sudáfrica), J Wilkinson (Inglaterra), Y Jauzion (Francia), JM Hernandez (Argentina)

Después de analizar este quince me sincero diciendo que me llena un sentimiento de orgullo. El equipo de la Década está formado totalmente por jugadores a los que siempre he seguido y conozco su trayectoria. Al menos llevó diez años de rugby, al menos diez años del deporte en estado puro. Atras quedaron etapas de jugador, entrenador, directivo... diez años de rugby de un modo u otro. La mejor reflexión es que después de estos diez años, me queda el resto de mi vida como aficionado al rugby ¿qué mas puedo pedir?.

Feliz Año 2010

Feliz Año 2010

Bueno bueno... alcanzamos la primera semana seria del año después de unos días de fiestas que, entre lluvia y lluvia, han pasado con más pena que gloria. Retomamos poco a poco la rutina de las tareas cotidianas que, dicho sea de paso, tan bien vienen tanto al cuerpo como a la mente.

Entramos de lleno en 2010, un año que seguirá siendo igual de difícil que el que dejamos con la salvedad que tendremos un año más de historia, menos fuerzas para afrontar los problemas, más cosas acumuladas en los deberes de la vida y más ilusión de creer que las cosas pueden y van a cambiar a mejor.

Yo acepto el reto de echarle cara al 2010.

¿y tu?

 

Mensaje Navideño... o al menos eso dicen!!!

Feliz Navidad

Feliz Navidad

El telón de esta tragicomedia llamada Navidad, se levanta hoy en nuestras vidas repartiendo ilusiones en forma de soniquete pueril y numérico. Ese hipnótico run run de números y premios abre del modo más exacto las fiestas de piel blanca y corazón gris. La Navidad siempre es y será una fiesta melancólica que se viste con  la careta de la sonrisa para permitirnos el lujo de la ilusión. Es esa gripe anual por la que tienes que pasar quieras o no y que tomes lo que tomes se cura en un par de semanas.

 

La Navidad es esa vieja alocada que se cuela todos los años por estas fechas de visita en nuestras casas. Llega de golpe, con las manos llenas de árboles, belenes, estrellitas, bolitas, espumillones… y antes de invitarla a pasar ya nos la encontramos instalada en casa, como una más, con su equipaje para dos semanas. Vestida con su traje blanco de ilusión para tapar las tristezas de todo un año a base de sueños y de esperanza. Esperanza en que cuando se marche allá por Enero quede algo de ella en nuestras almas durante el resto del año.

 

Sin tener razón ninguna, la Navidad, mi Navidad, nunca ha sido para tirar cohetes aunque los hubiera. Tal vez, el sentido común de mi familia siempre ha eludido excesos estridentes en cuanto a las formas chabacanas navideñas de panderetas y botellas de Anis El Mono. No tuvimos que disfrazarnos de Navidad para demostrar la alegría o la unión, ya que siempre, y a pesar de todo, hemos sido un bloque (a veces demasiado hermético) para nuestros éxitos y nuestros fracasos. Nunca se nos oyó un villancico. Tampoco pusimos lucecitas en el balcón. Pero jamás dejó de celebrarse en casa la Navidad, nuestra Navidad...

 

En los días previos al sorteo Papá siempre se empeñaba en cuadrar las cuentas de la lotería. En que si Maruchi habría traído la de La Soledad y si Manolo Romeu se llevó la de la Burrita, por no contar con esas papeletas que la Teté recogió de la Buena Muerte en Nuevas Galerías y aún no las trajo a casa. Inolvidables esos paquetitos que le hacía a la abuela con los números escrito a mano y todos los boletos cogidos con un clip “para que tuviera de todas las Hermandades”. Más que un sorteo parecía el altar de un torero con tantas imágenes pasionistas.

 

Recuerdo las constantes peloteras con Mamá acerca del Belén. Siempre porfiando que no pusiéramos arena en la hornacina del salón “porque luego lo ponía todo perdido”, y para que montáramos el nacimiento de figuras grandes que nos regaló no sé quién de Ayamonte. Nada. Siempre terminábamos ganando la partida y  llegábamos a casa con una bolsa de arena de los arriates de San Pedro y romero sacado de algún lado para representar el Nacimiento de Dios.

 

Atrás quedaron esas cenas de Nochebuena en la Casa de Hermandad o en casa de la tita Carmen, apretados uno encima del otro, sin poder movernos (y casi respirar) a expensas de que saliera la primera polémica por cualquier trochería que alguien dijera. Recuerdo las nulas ganas de Papá por bajar y la eterna mediación de Mamá para que todo ocurriera con la mayor normalidad sin que nada se notara. Ella así se sentía mejor. Ella misma se tragaba su historia aunque ninguno de los actores interpretara su mejor papel.  Tal vez nunca le dimos el beneplácito de entenderla. También tengo como recuerdo el Pollo al horno de mi tío Federico, un clásico. De las pocas cosas que hacían insalvable la velada. Para ser el plato navideño favorito del tiquismiquis de Papá imagínense cómo debía de estar.

 

Recuerdo las especialísimas campanadas del 31, teniendo como testigo de la llegada del nuevo año la Plaza de San Pedro, a la que debería de llamar “nuestra plaza de San Pedro”, ese trozo de mi casa a la que siempre acudíamos mi primo Dani y yo, vestidos con la camiseta del Recreativo, como dos locos, a comernos las uvas con los toques inesperados  de sus campanas. Allí no había cuartos ni carrillón. Sólo intuición. Con el tiempo alguien más se sumaría a la fiesta, primero en los balcones, luego en los portales, más tarde a pie de plaza, hasta conseguir que un nutrido grupo de mi familia reciba el año en la más importantes de las plazas.

 

Mágica era la mañana de Reyes donde desde mi casa partían los mismísimos Melchor, Gaspar y Baltasar. Esas mañanas de trajín de mi Madre vistiendo a sus niños, hoy hombres,  para que repartieran  la ilusión de la real visita entre los más pequeños de la hermandad de la Burrita. Los hubo de todos los colores (y no me refiero a Reyes blancos o negros), sino algunos más acertados que otros, pero todos con el más sincero compromiso a una familia. Recuerdo como mi primo Dani se daba cuenta todos los años que tras aquellos mágicos monarcas se escondían sus primos o tíos, y cómo mi tía Carmen se esforzaba en sus comentarios para salir lo más elegantemente posible en los videos del tío Domingo.  

 

Recuerdo la primera Navidad de Nati en casa donde mi Padre organizó una velada de lo más variopinto, cuya apertura a la gala la centraron los sones de “Mi Huelva tiene una Ría”, para martirizarnos después toda la noche con la completa antología de estilos de Fandangos de Huelva. Una pasada. O aquella en la que el postre nos lo tomamos en Urgencias con mi madre y su hombro roto, después de la caída que tuvo en el pasillo con la bandeja de pescado. La pobre, si es que todo lo que no le pase a ella…

 

Ahora las Navidades, las nuestras, son distintas. Ni mejores ni peores. Son otras. Faltan algunos, llegaron otros. Pero un año más, con nuestras formas propias y poco convencionales, celebraremos las Navidades.

 

Estáis invitados.

 

Feliz Navidad a todos.

Paganini Paga Tot A Nono ... o la música de la Navidad

Como cada Navidad, la Organización Nacional de Loterías y Apuestas del Estado nos sorprende con una campaña publicitaria íntima, que invita a la sonrisa, a la reflexión. Desde que ví el anuncio por vez primera me enamoré de la música y he andado rebuscando por la red y ¡voilá!.

La pieza es de Pascale Comelade, un músico francés nacido en Montpelier al que califican de "clásico-post-moderno". Sus obras, como esta, apenas alcanzan los dos o trés minutos pero rebosan melancolía y sensibilidad.

Disfrutad de la música.

Un momento para pensar.

En Media Mañana

En Media Mañana

A la cordobesa Rosa Aguilar le bastó media mañana para darle un vuelco a las infraestructuras onubenses. Media mañana. 8 meses después de su nombramiento llega a Huelva por vez primera con el disfraz de solucionadora de problemas y con la cartera llena de humo. Por no hablar de sus manos y queriendo omitir la cabeza.

 

Convenció en media mañana a Perico Rodri para que el Ayuntamiento de Huelva se integrara en el Consorcio Provincial de Transportes. Firma, foto y Felices Fiestas señor Rodríguez. Después de esto Pedro tendrá que actuar de subalterno de la que será nombrada cabeza de cartel de este festival que no es otra que Petronila Guerrero, nombrada presidenta del Consorcio el día después de que el Ayto. de Huelva aceptara ingresar en dicha entidad. ¿Rodríguez a la sombra de Guerrero?, ¿reflejo de la futura situación en el Ayto. de Huelva?. Complejo lo veo. Golazo por la escuadra de la cordobesa, la de la cartera llena de humo.

 

En media mañana presentó el Proyecto de la futura Conexión Sur Metropolitana. En güervano los “puentes pa Punta”. Una infraestructura de menos de 10 kilómetros valorada inicialmente en 265 millones de euros que unirá las Puntas del Sebo y  Umbría cortando el Paraje Marismas del Odiel. Otro golazo. ¿Es necesaria tal inversión?, ¿Punta Umbría es tan inaccesible como para reventar la banca con estos puentes?. Con la que está cayendo para Astilleros, Nilefos, Fertiberia, los trabajadores municipales, las AA. de Vecinos… y andamos jugando a los Tente montando puentes.

 

Doña Rosa Aguilar se fue a media mañana. Dejando un reguero de ilusiones ópticas de cara a la galería. Ayer se ganó el sueldo jugando a ser la consejera benevolente. Veremos qué pasa.

 

Homo Onubensis Dixit

Votaciones IRB Mejor Ensayo 2009

Votaciones IRB Mejor Ensayo 2009

Aquí os dejo el enlace de la web de la IRB donde se pueden ver todos los videos para votar por el ENSAYO DEL AÑO 2009. Los hay de todos los gustos y colores. Para poder verlos pinchen en la imagen de cada jugador nominado y para votar pinchen en el enlace de la dirección de correo que aparece.

Disfruten de lo mejorcito de este 2009 que ya acaba.

 

TRY OF THE YEAR 2009

http://www.irb.com/history/awards/newsid=2034613.html#irpa%20try%20year%202009

Barbarians - New Zealand... o un sueño cumplido

Barbarians - New Zealand... o un sueño cumplido

Cada cual se construye su altar de sueños con las piezas que marcan su vida y deseos. Se puede anhelar visitar un país exótico, se podría desear conocer a alguien famoso. Se podría, y se debe, desear cosas que te hagan esforzarte día a día para conseguirlo. Al menos soñar es gratis.

 

Una de las cualidades del ser humano, el egoísmo, nos hace que no nos baste con tener un único deseo sino que la cadena se hace interminable conforme van pasando los años. Tal vez, las frustraciones de cada día, hacen que se vayan acumulando los asuntos pendientes por hacer en lugar de ir saciándolos.

 

Desde que ese virus llamado rugby me infectara hace ya algunos años, me prometí a mí mismo que tendría que ser testigo presencial de esa danza ancestral llamada Haka que los jugadores de la selección de rugby de Nueva Zelanda, los All Blacks, evocan antes de cada partido en memoria de los antiguos guerreros maoríes. Siempre me llamó la atención ese respeto por los antepasados, esa obediencia con los valores de la cultura atávica de una etnia guerrera y noble.

 

Me juré que algún día la vería… y gracias a Dios así ha sido.

 

Nos quedaba pendiente conocer Londres, y ajustamos la visita a la capital del antiguo Imperio Británico a una fecha especial para los amantes del rugby. La ocasión no era otra que un nuevo partido de los Barbarians, ese club mítico que congrega cada cierto tiempo a los mejores jugadores del mundo y al que solo se accede mediante invitación (siendo tal vez uno de los mayores honores de todo jugador de rugby). Los Ba-Baas es un club que no tiene jugadores y recluta a aquellos que por su trayectoria, por sus méritos deportivos y por su calidad humana, ofrezcan las garantías autenticas de lo que significa ser jugador de rugby.

 

Como venía diciendo, metimos con calzador en el apretado mes de Diciembre una visita a Londres con motivo del partido Barbarians – Nueva Zelanda, tal vez el partido con más esencia tradicional del panorama rugbístico, y... mereció la pena.

 

Twickenham Stadium, el templo del rugby inglés, está lo bastante alejado del centro de Londres como para convertir el hecho de ir a ver un partido en toda una excursión de un día completo. Nos detuvimos en la última parada de la Línea Verde del Metro londinense, en Richmond, la más alejada al suroeste, uno de esos pequeños pueblos que se van haciendo mayores en el estómago de las grandes ciudades que los engullen inexorablemente. Según las indicaciones de algunos aficionados a los que solicité información en ciertos foros de rugby a través de internet, la distancia entre la parada de Metro y el estadio apenas alcanzaba los 15 minutos… Durante 15 minutos me estuve acordando de ellos, precisamente esos quince minutos que siguieron a la media hora desde que salimos de la estación. ¡Cuarenta y cinco minutos andando! En fin. El consuelo, ya que temía encontrarme con algún cartel que pusiera WELCOME SCOTLAND, era la larga fila de grandullones con polos de rugby que caminaban silentes por la acera embarrada de aquella gris circunvalación.

 

Después de la caminata, donde cruzamos puentes, circunvalaciones, adosados, rotondas… Twickenham. Los alrededores destilaban rugby: voces, pintas de cerveza, banderas, perritos calientes… Conforme se estrechaban las calles y nos acercábamos al estadio, el embudo humano se hacía más rugbero, más autentico. Como uno más  y antes de entrar, cumplimos con la tradición y dimos buena cuenta de hamburguesas y chicken Chip´s antes de ocupar nuestro asiento en el estadio al que, hay que reconocerlo, llegamos con más retraso del que nos hubiera gustado dadas las circunstancias de la distancia y el desconocimiento del lugar.

 

Ocupamos nuestra localidad y tardamos varios minutos en que se nos bajara la excitación previa al partido. Imagínense. Tiempo justo, cantidad de gente, cámara de fotos, hamburguesa en mano, cerveza en la otra, entradas para localizar los asientos por aquí, chaquetones por allá... Cuando nos sentamos y dijimos “aquí estamos”, fuimos por fin conscientes de que a escasos metros calentaban los All Blacks y ya comenzaban a retirarse a vestuarios. Comenzaba la fiesta.

 

La ceremonia de los himnos a un partido de rugby es lo que la nata a un flan. No sería lo mismo. Es su esencia. Tengo que decir que me sorprendió más de lo que pensaba. El primero, el poco seguido “Aotearoa”, el himno neozelandés interpretado por una cantante entregada a la causa, acompañada de los jugadores de negro y algunos pocos aficionados kiwis que salpicaban de color negro y plata las abarrotadas gradas. El himno acabó con más respeto que gloria y los primeros sones del “Good Save the Queen” anticiparon lo que se ha convertido en mi momento personal rugbero más grande que haya vivido. Twickenham era una voz, un coro. Mis vellos se erizaban con las resonancias de voces rugberas rindiendo homenaje a la reina madre. Un momento para vivir, incluso para tararear… ¿Qué hacíamos canturreando aquel himno?, todo era la magia de la fiesta del rugby que uno deseaba que fuera interminable.

 

Y luego… aún emocionado por el himno británico. La Haka. El ver esos hombres de negro invocando el ritual, con el respeto de un público entregado a la ceremonia, las danzas, esos gritos, los golpes en el pecho, el trance... Dios, no me creía lo que mis ojos veían. Nati conocía de sobra lo que significaba aquel momento para mí y me acompañaba entregada al verme feliz. El momento fue simplemente perfecto.

 

El partido pasó. Tal vez era lo de menos. Ver a Drew Mitchell, Joe Rokocoko, Jaque Fourie, Jamie Roberts, Bryan Habana, Matt Giteau, Fourie du Preez, George Smith, Schalk Burger, Rocky Elsom, Victor Matfield, Bismarck du Plessis, Salvatore Perugini, Stephen Moore, Tendai Mtawarira, Andy Powell, Will Genia, Morne Steyn, Leigh Halfpenny, Cory Jane, Ben Smith, Luke McAlister, Stephen Donald, Brendon Leonard, Rodney So’oialo, Richie McCaw, Liam Messam, Anthony Boric, Jason Eaton, John Afoa, Corey Flynn, Andrew Hore, Neemia Tialata,  Jimmy Cowan, Sitiveni Sivivatu… fue la mayor de las experiencias rugberas que ha día de hoy haya vivido.

 

El resultado fue una excusa, el juego apenas le presté atención. Lo importante era ser testigo de mi propio sueño.  Un lujo, un placer, un sueño cumplido.

 

INVICTUS (Trailer)

Os adelanto el trailer de una película especial para aquellos enamorados del deporte del balón oval. La cinta está basada en la novela de John Carlin "El Factor Humano" (cuyo lilbro ya tiene en este espacio dedicado con fecha 15 de Abril) donde se narra la historia de la liberación de Nelson Mandela y la influencia del rugby en los conflictos raciales en la Suráfrica de los noventa.

El genial director Clin Eastwood quedó prendado de la historia y tuvo claro que la llevaría al cine.

Aquí os dejo el adelanto de la película que podremos disfrutar este Diciembre.

 

Homo Onubensis TV - Hoy... Rugby (VI)

La programación de hoy nos acerca a los TEST MATCH DE NOVIEMBRE, el rugby de más alto nivel para acabar el año. Las mejores selecciones del mundo se enfrentan entre sí para preparar la Copa del Mundo de 2011 que ya se encuentra a la vuelta de la esquina. Rugby de alto nivel. Para no perderse detalle...

IRLANDA - FIJI

 

1er Tiempo

http://www.megavideo.com/?d=HBMY1954

2º Tiempo

http://www.megavideo.com/?d=D3SMDILS

 

ITALIA - NUEVA ZELANDA

 

1er Tiempo

http://www.megavideo.com/?d=P3CVC49R

2º Tiempo

http://www.megavideo.com/?d=CD1K39BL

Sin título I

Sin título I

Con toda certeza no será su nombre, pero hoy se ha cruzado en mi vida una cría que bien pudiera llamarse Yalda Najla (la niña de la noche oscura). Sería atrevido decir que vino al mundo (¿?) hace once años en Raouf, una aldea de la región de Qaseem al norte de Kabul. Su familia, hoy sepultada bajo el leve roce de sus pies, apenas elevaba sus miras hasta más allá de ver crecer los hierbajos con los que alimentar su paupérrimo rebaño de cabras. Sin duda, toda una seria amenaza para el mundo civilizado occidental. Yalda, mira al horizonte, de espaldas al mundo que la mira con su solidaridad de telediario, resignada a la obligación de quedarse huérfana de padres y hermanas. Hermanas como Tamana y Leeda, esas pequeñajas gemelas de ojos verdes afganos con las que compartía catre junto al lecho paterno. 

 

Yalda, descolocada, aturdida, confusa. Espera sola a que la muerte venga a buscarla disfrazada de milimétrico bombardeo o explosión en nombre de Alá. ¿Qué más le dará ya eso? Matar en nombre de quién, a favor de qué, con qué objetivo. ¿Qué sentido tendrá la vida, y lo que es peor incluso la muerte, para nuestra Yalda?.

 

Cada noche, aquellas que pueda dormir vencida por el cansancio mental, soñará con la imagen de los restos de su familia repartidos por los escombros de lo que antes fue su casa. Le rezará a su Dios, a Alá, al que sea (¿a las alturas de partido en las que estamos qué importará ya eso?) para que la lleve con ellos, junto a sus hermanas, a dormir en su catre celestial. Cerrará los ojos y ni tan si quiera se preguntará porqué. No le merecerá la pena. Su pregunta no tiene respuesta para este mundo ciego e impasible ante tanta barbarie.

Sin título II

Sin título II

Para Dorotee McMillan hoy es un día extraño. Su asistente infantil, la afroamericana y obesa Archie Robinson, se pasó a recogerla antes de la hora habitual a la Escuela bilingüe anglofrancesa a la que asiste diariamente. Le encorsetaron sus gafas de sol graduadas de Prada y le dijeron: “Papá ha sufrido un accidente”. Poco más. Su madre, Sussy McMillan, ataviada al más puro estilo conejita Playboy, la recibió con un silencioso abrazo impersonal mientras se hacía un esfuerzo a sí misma por demostrar una entereza física más que dudosa que parece escapar por el vertiginoso escote fúnebre. En silencio, mientras caminaba de la mano con  su hija, repasaba la lista de psicólogos a los que podría acudir la pequeña Dorotee para salir de este mal trago por el que tiene que pasar. Es condición de hija de la Patria.

 

Tal vez no tenga derecho a llorar ni a preguntarse qué ocurre. Para su academicista y militar padre, forjado a golpe de grito en West Point, el mayor orgullo sería que su pequeña Dorotee doble milimétricamente la sagrada bandera americana y la consagre cada día de su vida.

 

Dorotee no volverá al colegio la semana que viene. Su madre le tendrá preparado un fin de semana en Walt Disney para que, mientras compra donuts y estalla globitos de colores, recupere la normalidad poco a poco y la vuelta a la rutina no le sea traumáticamente aburrida.

 

Dentro de unos meses Dorotee tendrá padrastro, que aunque no la querrá, la llevará el domingo a montarse en los caballitos.

 

 

Un último detalle. Miren las dos fotos y piensen. En algo, en lo que sea. Pero piensen.

 

El mundo cada vez da más asco.

 

Homo Onubensis Dixit